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Entrevista a gabs.photo Fotógrafo de Escorts

Profesional emergente en Barcelona

gabs.photo se desarrolló de forma paralela a Comunidad Escort, una web de intercambio de experiencias sobre escorts y masajistas eróticas. Este fotógrafo se ha ido haciendo un pequeño hueco dentro del sector de la fotografía enfocada a la publicidad de chicas que desarrollan su actividad profesional dentro del mundo del relax como escorts y trabajadoras sexuales.

Gabriel responderá a las preguntas del equipo de la guía adulta de Barcelona sobre su trabajo, sus inicios y su forma de entender el arte que atrae a muchos hombres a pagar por sexo.

¿Cómo te iniciaste en el mundo de la fotografía?

Digamos que yo empecé por el final. Yo ya era diseñador gráfico y me ganaba bien la vida creando contenido multimedia para entornos 3D. Así que solo tuve que adaptarme a los requerimientos del trabajo fotográfico con Photoshop. Curiosamente aprendí a licuar y a borrar tatuajes, antes que a hacer fotografía. La fotografía me gustaba cuando era más joven, pero era muy frustrante ya que en aquella época no se podía aprender por tu cuenta y todo era muy caro y lento. Cuando salieron las cámaras digitales me decepcionaron muchísimo y la razón era simple, las marcas estaban usando la antigua estrategia de sacar productos de forma muy lenta y simplemente abandoné. Me negué a entrar en el juego de comprar cámaras de más megapíxels, cada dos años. Me parecía absurdo y un derroche de dinero y con el tiempo otras prioridades y aficiones coparon mi ocio.

¿ y cómo te iniciaste en el mundo de la fotografía para escorts?

En aquella época yo hacía páginas web y cada vez era más consciente de la necesidad de crear contenido original, no solo texto o artículos, sino también contenido gráfico y multimedia. Era una necesidad que pedían los clientes. Así que busqué fórmulas para aprender fotografía de producto ( que actualmente hago también ), pero no me planteé entrar en la fotografía de escorts hasta que un día hablando con una profesional del sexo, aceptó hacerse unas fotos conmigo y le gustaron. Piensa que en aquella época ni tan siquiera trabajaba con una cámara réflex, tenía una canon SX500 IS . Hoy ya tengo una cámara réflex.

En aquel momento parecía una idea sensata, ya que como también co-fundador de Comunidad Escort tenía acceso a clientes y una reputación dentro del sector. Vamos, que no era un desconocido.

¿Cómo fue el paso de trabajar fotografía de producto a fotografía erótica?

Al principio fue muy confuso. Aunque los principios fotográficos son los mismos, los problemas que se deben abordar son mucho más complejos. Si haces fotos a unas zapatillas, estas no se mueven y no se cansan, no te discuten y les puedes hacer tantas fotos como necesites. Trabajar con modelos es muy diferente porque el tiempo no solo es el tuyo. Además, durante esa curva de aprendizaje, como decía, aparecen problemas de distinta índole, que se van solventando con la práctica por eso necesitas ayuda y comprensión por parte de las clientas. En mi caso tuve suerte, pero también debo admitir que trabajé gratis durante unos meses.

La chica que es lista y que quiere ganar dinero como prostituta, es consciente que no lo hará con selfies y si lo hace se va a quemar.

¿Cuál fue tu mayor inconveniente, tu principal obstáculo al empezar?

Trabajar en entornos tan oscuros, tan pequeños y con tan poca luz. Al principio abordé este problema de dos formas distintas y a la cual más errónea. La luz para fotografía de producto me parecía demasiado plana y descarté trabajar con luz artificial. Mi primer instinto fue trabajar con velocidades de obturación más lentas, pero obviamente las fotos salían movidas así que añadí un trípode y seguía siendo un desastre. Por muy quieta que esté la cámara, la chica se mueve y enfocar se convierte en una auténtica pesadilla. Mi segundo instinto fue subir la sensibilidad a la luz y el resultado eran fotos con mucho grano y de pésima calidad. Como decía, errores de principiante. Al final comprendí que debía aprender a trabajar con luz artificial y controlar ese ambiente. A partir de ahí, todo fue a mejor, pero tuve que aprender a poner en práctica nuevas técnicas y nuevos recursos.

¿De qué te arrepientes, si te arrepientes, tras dos años trabajando haciendo fotografía de escorts?

Lo resumiría diciendo que debería haberme comprado una cámara mejor ( risas). Es verdad que debiera haberme comprado algo más profesional, pero no ha sido el problema de fondo. Sobretodo lamento no haber apostado de forma más rotunda al principio. No tenía una gran confianza en mí mismo y debo admitir que fui demasiado precavido y prudente. También lamento haber perdido tanto dinero en productos de fotografía hasta encontrar el material con el que me siento más cómodo y me arrepiento de haber hecho tantas promos y fotos gratuitas porque si bien es cierto que me sirvió para aprender, no creo sinceramente que las personas valoraran este hecho. A menudo, la gente cree que el tiempo que cuenta solo es el de la sesión, pero la postproducción puede llevar tanto o más tiempo aún.

¿Cuánto tiempos tardos de media en hacer una sesión?

Una jornada laboral. Desde que se hacen las fotos, hasta que se entregan la cliente suele ser entre 24 o 36 horas. Por ejemplo, si hago una sesión a las 12 del mediodía, el cliente suele tener las fotos sobre las 10 de la mañana del siguiente día. Las sesiones no se me alargan más de 2 horas y la postproducción puede variar en función de cada chica, entre 40 minutos y dos horas por foto. Es decir, unas 3 horas para la sesión y 5 horas para edición. Como decía, una jornada laboral.

¿Estás de acuerdo en que los selfies son el actual enemigo de la fotografía de escorts?

Sinceramente no. Está claro que los selfies han llegado para quedarse y son una herramienta muy útil para que una chica que desee iniciarse como escort arranque con costes muy bajos. Pero la chica que es lista y que quiere ganar dinero como prostituta, es consciente que no lo hará con selfies y si lo hace se va a quemar.

Paradójicamente, este es un mundo más pudoroso de lo que se cree.

Entonces, ¿Cuál es el principal “enemigo” del fotógrafo de escorts, si no lo son los selfies?

El intrusismo. Y en parte a eso me refería cuando lamentaba no haberme dedicado más a fondo al principio. Cuando un cliente consigue convencer a la chica de que le hará unas fotos gratis o “a cambio de”, que serán mejor que los selfies, pero igual de buenas que las de un fotógrafo está realmente jodiendo el trabajo de los demás. Primero, porque lo único que desea en el fondo es follar gratis y en segundo lugar porque no busca el beneficio de la chica (mejorar su imagen), sino su propia satisfacción. Muchas son tan tontas que acaban cayendo en la trampa.

Te contaré una anécdota que viene al caso sobre este tema. En una de mis últimas sesiones, la chica se enamoró de una de las escenas que había planteado. Me pidió que le hiciera una selfie con su cámara en vez de la mía. El selfie salió muy feo porque los móviles no pueden sincronizar con los flashes de estudio. Esto demuestra que un selfie a fecha de hoy no está todavía preparado para competir en todos los niveles y que el peso de los conocimientos de fotografía, de composición y de luz son importantes.

¿Cómo definirías tu estilo?

Lo definiría, como un poco a trompicones ( risas ). Lo cierto es que me adapto a cada tipo de luz. En lugares cerrados me gusta trabajar con colores más pálidos, mientras que en situaciones de contraluz me gusta irradiar con fuerza y dar protagonismo a la chica. A veces pienso que debiera contenerme un poco más en situaciones de mucha luz, pero creo que solo se trata de ahondar un poco más y buscar un recurso nuevo. Ya aparecerá.

¿Te adaptas a cada chica o intentas transmitir un mismo concepto en cada fotografía?

Se trata de una pregunta compleja. A ver, por dónde empiezo … Para mí, la fotografía de escorts está a medio camino entre la foto erótica y la fotografía boudoir. La chica debe decidir qué quiere transmitir en cada sesión o cada foto, y todo se reduce a dos conceptos. “ven a mi cama” o “ven a follarme.” En las primeras, el peso de la imaginación será más evidente, mientras que en la segunda el peso del erotismo explícito predominará. Hacemos mal nuestro trabajo de fotógrafo cuando solo enseñamos a la chica medio desnuda. Es vital que cada foto transmita algo y si no se consigue en todas las fotos, al menos debemos lograrlo en la mitad de ellas. Es un valor añadido a nuestro trabajo que debemos realizar como profesionales.

En cambio, si tú le preguntas a las escorts, ellas te dirán que solo quieren fotos bonitas, pero sobretodo fotos que les traigan clientes. Claro, es fácil decirlo, pero mucho más complicado hacerlo ( risas ) Por eso creo que hay fotos que deben jugar con la imaginación y el arte, esas deben transmitir la idea “ven a mi cama” y otras deben ser mucho más intensas, las de “ven a follarme”, porque es cierto que hay clientes que necesitan babosear sobre algunas fotos. Este último concepto cuesta mucho de que las chicas lo acepten, quizás porque no quieran sentirse objetos dentro de sus propias fotos, quizás por timidez o quizás porque sencillamente no lo necesiten.

Así que contestando a tu pregunta, intento crear ambos tipos de fotos en cada sesión, pero al mismo tiempo debo potenciar las cualidades de cada chica en particular. Si la chica tiene un pecho feo o pequeño, hay que adaptarse en buscar soluciones que mejoren esa percepción, buscando el lado amable y eso ya te condiciona el resto de sesión, tanto para las más eróticas como para las menos.

Me preocupa conseguir que la chica se desnude con naturalidad y que se sienta cómoda; si el ambiente está relajado, la espontaneidad prevalece.

¿Cuál es tu mayor frustración en el trabajo? ¿Aquello que crees que las escorts plantean de forma equivocada, y que te gustaría cambiar?

Creo que hay un temor o un pudor excesivo a enseñar el pubis. A las chicas más jóvenes es prácticamente imposible convencerlas, a las más experimentadas les cuesta menos, quizás porque son menos pudorosas. Las agencias con las que he trabajado hasta la fecha se han negado en rotundo a mostrarlo. La braguita o el tanga son obligatorios.

Para mí, una foto cargada de erotismo, con una chica vestida, pero sin bragas debe ser el clímax de una sesión. Debe ser el ying del yang, la cara más descarada y “viciosa”. Debiera haber al menos una foto más intensa y más erótica. A veces se nos olvida que no estamos vendiendo humo, ni pornografía, ni conceptos, ni arte. Estas chicas ofrecen sexo a cambio de dinero y al menos, una de esas fotos debiera transmitir precisamente eso. Paradójicamente, este es un mundo más pudoroso de lo que se cree.

¿Cuál es la parte más fácil de tu trabajo?

Como el 95% de las fotos van a cara tapada, se pueden aprovechar casi todas las fotos aunque en algunas de ellas, la chica salga bizca o con la cara desencajada o cansada o con cara de mala hostia. (risas). En las fotos de modelos, nunca es así.

 A veces se nos olvida que no estamos vendiendo humo, ni pornografía, estas chicas ofrecen sexo a cambio de dinero

¿Qué les dirías a aquellos que envidian tu trabajo?

Hay mucho mito sobre esta profesión. Es menos agradable de lo que se cree. Los clientes suelen confundir trabajo con placer, cuando las chicas trabajan no son siempre cariñosas, ni agradables, ni educadas. Ves su cara más personal. Además, con el tiempo te insensibilizas, a fecha de hoy todavía no me he excitado en ninguna sesión de fotos, aprendes a ver el cuerpo como una herramienta de trabajo y no una herramienta para la excitación personal.

Tampoco follas gratis, que es lo que muchos se creen y el gran mito de este sector. Ni se suele intercambiar fotos por sexo, si alguien lo hace es un completo estúpido o un mal profesional. A mí no es algo que me haya pasado de momento. Como decía antes, una sesión de fotos conlleva 8 horas de trabajo, de tu tiempo y es de tontos intercambiarlo por 1 hora de trabajo de la chica. Gran error. En el pasado una escort con la que tenía un cierto nivel de confianza me propuso sexo a cambio de una página web, y le contesté que con mucho gusto intercambiaría 8 horas de su trabajo por 8 horas del mío. Obviamente, no aceptó.

¿Cuál es tu mayor preocupación para cada sesión de fotos?

En primer lugar, la luz. Siempre voy a cada sesión con esa preocupación encima, rezando para no tener problemas y que el equipo pueda ofrecerme un resultado bueno.

En segundo lugar, siempre me preocupa conseguir que la chica se desnude con naturalidad y que se sienta cómoda a mi lado. No a todas tienes por qué caerles bien, ni debes gustarles, pero deben sentirse cómodas, porque cuando eso sucede, salen las mejores fotos. El ambiente está más relajado y la espontaneidad prevalece.

En tercer lugar conseguir un equilibrio muchas veces imposible la realidad y lo que no es. Me explico, todas las chicas quieren fotos auténticas, pero no tanto como para que alguien de su entorno familiar las pueda reconocer. Muchas veces no se puede tener todo. De ahí que algunos fotógrafos utilicemos recursos o parámetros de forma “extraña”, colores más cálidos de lo normal, o una luz muy intensa. En el fondo se trata de hacer que la chica no sea tan reconocible. Es una tarea más compleja de lo que se cree.

¿Cuál es la mayor lección que has aprendido durante todo este tiempo trabajando como fotógrafo de escorts?

Que la experiencia, aunque importante, no se puede comparar con las ganas de aprender y mejorar. Te debe guiar el impulso de mejorar, de ser más ambicioso y no de contentarte con la que ya sabe hacer. La zona de confort solo sirve si la sesión es un auténtico desastre. Como decía uno de los gurús de la fotografía, “tu mejor foto siempre debe ser la siguiente”.

¿Cómo ves el futuro de la fotografía de escorts?

Lo veo complicado, pero creo que aquellos que son buenos fotógrafos seguirán trabajando. Me preocupa más que la reciente ola de feminismo que invade nuestra sociedad y con la que no estoy en contra por cierto, cometa el error de perseguir la prostitución y nos deje sin trabajo.

Tu mejor foto siempre debe ser la siguiente foto.

¿Existe el corporativismo dentro del sector?

Yo tengo la suerte de haber hablado y conocer a 4 compañeros de profesión. En distinta medida, todos me han ayudado y animado a trabajar. Algunos me han recriminado cosas o errores que luego he visto claros, pero que en aquel momento no me parecían tan evidentes.
No sé si existe corporativismo, lo que sí te puedo decir es que cuando he pedido consejo, siempre me lo han dado. Incluso algunos me han prestado material.

Agradecemos a Gabriel, de gabs.photo su colaboración.
Podéis ver algunos de sus trabajos en su web. https://gabs.photo

Sobre el Autor: " Entrevistas "

La Guía Adulta de Barcelona realiza entrevistas a todas aquellas personas relacionadas con el trabajo sexual y que puedan aportar contenido y experiencia dentro del sector adulto.

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